Un día más contigo... para toda la vida.
Antes de decir hasta pronto mi amor, hagámonos eternos...
Esta no es una sesión cualquiera.
Es, sin duda, la más especial, la más delicada… y la más humana de todas.
Es, sin duda, la más especial, la más delicada… y la más humana de todas.
Desde hace años he acompañado a familias en uno de los momentos más difíciles que existen: decir “hasta pronto”.
Y hoy, soy la primera en Mérida, Yucatán en crear este tipo de sesiones con un enfoque profundamente respetuoso, emocional y consciente.
Y hoy, soy la primera en Mérida, Yucatán en crear este tipo de sesiones con un enfoque profundamente respetuoso, emocional y consciente.
Porque cuando el tiempo empieza a sentirse distinto… cada instante importa.
El propósito de esta sesión es guardar, en imágenes, lo que las palabras muchas veces no alcanzan:
el amor, la conexión, la historia compartida… y ese último capítulo que merece ser recordado con la misma belleza con la que fue vivido.
el amor, la conexión, la historia compartida… y ese último capítulo que merece ser recordado con la misma belleza con la que fue vivido.
Más que fotografías, es un espacio para despedirse.
Para agradecer.
Para abrazar más fuerte.
Para mirar con el corazón.
Para agradecer.
Para abrazar más fuerte.
Para mirar con el corazón.
Y sobre todo… para asegurarte de que, incluso en sus últimos días, supo cuanto fue amado.
Para la sesión
Este momento se cuida. Se respeta. Se honra.
No habrá poses forzadas, ni flash, ni nada que pueda incomodar. Todo sucede de forma natural, como la vida misma.
Buscaremos un espacio tranquilo: su hogar o su lugar favorito. Donde se sienta seguro, en paz, siendo él mismo.
La sesión se vive con calma, respeto y sin prisas, por lo que puede durar bastante; tranquilos, lo importante no es el tiempo… es el momento.
Procura que esté cómodo, que haya comido, que se sienta bien.
Habrá abrazos, silencios, lágrimas, sonrisas… todo es válido. El amor no tiene una sola forma de expresarse, y en estos momentos, lo único importante es entregarlo todo.
Olvídate de la cámara. Este momento no es para posar.
Venimos a amar, a sentir, a atesorar para siempre y antes de decir hasta pronto mi amor... a hacer eterno lo que sienten.
Venimos a amar, a sentir, a atesorar para siempre y antes de decir hasta pronto mi amor... a hacer eterno lo que sienten.
Decir “hasta pronto” es, para quienes se quedan, uno de los momentos más difíciles de la vida.
Pero para ellos…
irse sintiéndose amados, acompañados y en calma,
es simplemente un paso más en su camino.
irse sintiéndose amados, acompañados y en calma,
es simplemente un paso más en su camino.
Y cuando hay dolor, también puede haber descanso.
Cuando hay despedida, también hay amor que permanece.
Cuando hay despedida, también hay amor que permanece.
Ellos no entienden de finales… confían en que volverán a verte.
Y esperarán, pacientes y felices, hasta ese día.
Y esperarán, pacientes y felices, hasta ese día.
¿Conoces la historia del puente arcoíris?